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Quella macchina nuova costa un capitale!
¡Ese coche nuevo cuesta un ojo de la cara!
Costar una cantidad muy elevada de dinero, ser extremadamente caro.
Il viaggio in Giappone mi è costato un capitale.
El viaje a Japón me costó un ojo de la cara.
Non posso permettermi quella casa, costa un capitale!
No me puedo permitir esa casa, ¡cuesta un ojo de la cara!
Se usa para enfatizar el alto costo de algo, a menudo de manera exagerada o humorística.
Asocia 'capitale' con 'capital' en español, pero recuerda que en este contexto significa 'una gran cantidad de dinero'. La imagen mental de 'perder un ojo de la cara' ayuda a recordar que algo es extremadamente caro.
Esta expresión siempre se usa para enfatizar el alto costo de algo, nunca para describir algo que es barato o accesible. Ejemplo correcto: 'Quella borsa costa un capitale' (Esa bolsa cuesta un ojo de la cara). Ejemplo incorrecto: 'Quella borsa costa un capitale' (si se refiere a que es barata).
La expresión surge en el siglo XIX en Italia, donde 'capitale' se refería no solo a la riqueza material, sino también a la suma principal de un préstamo o inversión. La metáfora de 'capital' como algo valioso y costoso se extendió para describir cualquier gasto excesivo.
Es una expresión coloquial muy común en italiano, especialmente en contextos informales. En español, la equivalencia más cercana es 'costar un ojo de la cara', aunque también existen variantes como 'costar un riñón' o 'costar un dineral'. Se usa tanto para objetos materiales como para servicios o experiencias.