Looking up...
Let's play devil's advocate here: what if our marketing strategy fails?
Seamos abogados del diablo: ¿y si nuestra estrategia de marketing fracasa?
Persona que defiende una postura opuesta a la aceptada con el fin de generar debate y analizar todos los puntos de vista, sin necesariamente creer en lo que argumenta.
In the meeting, she played devil's advocate to challenge the team's assumptions.
En la reunión, ella hizo de abogado del diablo para cuestionar las suposiciones del equipo.
Playing devil's advocate, what if the client doesn't like the design?
Haciendo de abogado del diablo, ¿y si al cliente no le gusta el diseño?
Se usa para fomentar el pensamiento crítico, especialmente en entornos profesionales o académicos. No implica que la persona esté de acuerdo con la postura opuesta.
Usa esta expresión para introducir un punto de vista alternativo sin comprometer tu postura real. Ejemplo: 'No estoy de acuerdo, pero hagamos de abogado del diablo...'
Esta expresión es útil en reuniones de trabajo para evaluar planes o estrategias desde múltiples perspectivas. No implica deshonestidad, sino análisis crítico.
La expresión proviene de la práctica católica del siglo XVI, donde un 'abogado del diablo' (en latín, *advocatus diaboli*) era designado para argumentar en contra de la canonización de un santo, presentando objeciones para que la Iglesia evaluara todos los ángulos. La expresión se popularizó en inglés en el siglo XVIII y luego se adoptó en otros idiomas.
Es común en contextos donde se busca evaluar riesgos, probar la solidez de un argumento o evitar sesgos. En español, la expresión se traduce literalmente como 'abogado del diablo', pero también se usa en contextos informales como 'hacer de abogado del diablo'.